sábado, 24 de junio de 2017

Martirologio Romano 24 de junio


NATIVIDAD DE
SAN JUAN BAUTISTA

En verdad, os digo, ninguno de entre los hijos de mujer
ha sido mayor que Juan Bautista.
(Mateo 11, 11)



  • La Natividad de san Juan Bautista, Precursor del Señor, hijo de los santos Zacarías e Isabel; el cual fue lleno del Espíritu Santo estando aún en las entrañas de su madre.
  • En Roma, la conmemoración de muchísimos santos Mártires, que, acusados calumniosamente por el Emperador Nerón, para apartar de sí la odiosidad de haber puesto fuego a la Ciudad, fueron, de orden del mismo, cruelísimamente muertos con diversos géneros de suplicios; porque unos, cubiertos con pieles de fieras, fueron expuestos a las mordeduras de los perros; otros fueron crucificados; a otros pegaron fuego, a fin de que sirviesen de luminarias durante la noche. Todos ellos eran discípulos de los Apóstoles y primicias de los Mártires que la Iglesia Romana, campo fértil en Mártires, envió al cielo antes de la pasión de les Apóstoles.
  • Allí mismo, los santos Mártires Fausto y otros veintitrés.
  • En Malinas de Brabante, el suplicio de san Rumoldo, Obispo de Dublín y Mártir, descendiente del Rey de los Escoceses.
  • En Sátala de Armenia, siete santos hermanos Mártires, a saber:Orencio, Eróes, Farnacio, Fermín, Firmo, Ciríaco y Longino, soldados; a los cuales, por ser Cristianos, el Emperador Maximiano privó del cinto militar, y separados unos de otros, los desterró a diferentes lugares, donde, en medio de dolores y trabajos, descansaron en el Señor.
  • En la aldea de Creteil, territorio de París, el martirio de los santos Agoardo y Agliberto, con otros innumerables de uno y otro sexo.
  • En Autún, la dichosa muerte de san Simplicio, Obispo y Confesor.
  • En Lobbe de Bélgica, san Teodulfo, Obispo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.


NATIVIDAD DE
SAN JUAN BAUTISTA

Toda la tierra se alegra del nacimiento de San Juan; pero, ¿no debemos nosotros afligirnos al comparar lo que él ha hecho con lo que hacemos nosotros? Él deja el mundo y se retira al desierto para hacer penitencia; su alimento es un poco de miel silvestre con langostas; su vestidura, la piel de un camello. Sus ejemplos, más aun que sus palabras, son una exhortación a la penitencia. Viendo a Jesucristo, exclama: He ahí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; y el Salvador quiere ser bautizado por él.

viernes, 23 de junio de 2017

Martirologio Romano 23 de junio


SANTA EDILTRUDIS,
Virgen

n. alrededor del año 640 en Suffolk, Inglaterra;
† 23 de junio del año 679 en Ely, Inglaterra

Patrona de la Universidad de Cambridge; viudas. Protectora contra las dolencias del cuello y la garganta


Si viviereis según la carne, moriréis;
si, en cambio, con el espíritu
hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
(Romanos 8, 13)



  • La Vigilia de la Natividad de san Juan Bautista.
  • En Roma, san Juan, Presbítero, que, de orden de Juliano Apóstata, fue degollado delante del simulacro del Sol en la vía Salaria Vieja. Su cuerpo fue sepultado por san Concordio Presbítero, en el lugar llamado Concilio de los Mártires.
  • En Roma también, santa Agripina, Virgen y Mártir, que en tiempo del Emperador Valeriano consumó el martirio. Su sagrado cuerpo, trasladado a Sicilia y sepultado en Mineo, resplandece con muchos milagros.
  • En Sutri de Toscana, san Félix, Presbítero, a quien el Prefecto Turcio mandó golpear el rostro con una piedra hasta que expirase.
  • En Nicomedia, la conmemoración de muchísimos santos Mártires, que, en tiempo de Diocleciano, escondiéndose en los montes y cuevas, por el nombre de Cristo padecieron alegres el martirio.
  • En Filadelfia de Arabia, los santos Mártires Zenón y Zenas, su siervo. Éste, besando las cadenas con que estaba atado su señor, y rogándole que se dignase hacerle participante de sus tormentos, fue detenido por los soldados y recibió con su amo igual corona del martirio.
  • En Turín, san José Cafaso, Sacerdote, que se señaló en promover la piedad y ciencia de los Clérigos, y en reconciliar con Dios los condenados a pena capital, y fue por el Papa Pío XII puesto en el número de los Santos.
  • En el monasterio de Elyen, en la Gran Bretaña, santa Ediltrudis, Reina y Virgen, la cual, esclarecida en santidad y milagros, murió en el Señor. Su cuerpo, once años después, se halló incorrupto.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.


SANTA EDILTRUDIS,
Virgen


Santa Ediltrudis no vivía según la carne, puesto que guardó virginidad perpetua con el príncipe Tombrecto y el rey Ecfrido, que fueron sucesivamente sus maridos. Obtuvo de este último permiso para entrar en un monasterio. Por sus virtudes fue nombrada abadesa después de un año de profesión religiosa. Soportó con mucha paciencia un tumor que le sobrevino en el cuello. Oraba a Dios desde medianoche hasta la salida del sol. Dieciséis años después de su muerte, su cuerpo fue encontrado incorrupto. Acaeció su dichosa muerte el 23 de junio del año 679.

jueves, 22 de junio de 2017

Evolucionismo I: El Origen de la Vida




Dr. Raúl Leguizamón - El Origen de la Vida

Numerosos científicos de las distintas áreas del conocimiento –al igual que la gran mayoría de los divulgadores sobre el tema- son prácticamente unánimes en sostener que la vida se habría originado a partir de la materia inanimada, por la sola acción de las leyes naturales y al margen de cualquier factor extramaterial.

Frecuentemente –sobre todo en las obras de divulgación, libros de texto y programas televisivos- el tema es tratado de tal forma, que el lector no especializado sólo puede concluir que el origen de la vida a partir de la materia inanimada constituye no ya una teoría científica, sino un hecho demostrado, con pruebas abrumadoramente concluyentes a su favor.

Aun cuando a nivel de las publicaciones especializadas hay científicos que expresan dudas y reservas sobre el tema, estas opiniones no llegan prácticamente nunca al lector corriente, el cual es ilustrado –con singular insistencia- en el esquema arriba descripto.

El Dr. Leguizamón brinda al lector no especializado algunas reflexiones sobre esta cuestión, a manera de una revisión crítica de la postura “oficial” del “stablishment” científico, respecto del origen de la vida.

Lo que, por otra parte, no es más que una actitud de fidelidad al método científico, que debe justamente basarse en la crítica –y no en la aceptación- de lo aceptado.

El Dr. Raúl Osvaldo Leguizamón es médico, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Ha realizado su especialidad de Anatomía Patológica en las Universidades de Emory y Minnesota, EE.UU. También cursó estudios avanzados de Patología en la Universidad Juntendo, de Tokio, Japón. Durante 22 años se desempeñó como anatomopatólogo del Hospital San Roque, de la ciudad de Córdoba, Argentina, donde fue miembro de la Comisión de Bioética. Ha sido docente en la cátedra de Patología, Histología y Biología Celular de dicha Universidad y profesor de preparatoria en las asignaturas de Biología y Química. Desde hace muchos años se ha dedicado al estudio de la teoría de la evolución, sobre la cual ha escrito cinco libros: Y el mono se convirtió en hombre, La ciencia contra la fe, En torno al origen de la vida, Fósiles polémicos y Breve análisis crítico de la teoría de la evolución biológica, publicados en México y en Argentina, y numerosos artículos en diversas publicaciones de su país. También ha impartido conferencias y cursos sobre el tema. 

Actualmente, y desde el año 2003, se desempeña como profesor-investigador en el Centro de Estudios Humanísticos y en el Departamento de Filosofía y Ciencia de la Universidad Autónoma de Guadalajara.


Relacionado: 





Martirologio Romano 22 de junio


SAN JUAN FISHER,
Obispo y Mártir

n. 1469 en Yorkshire, Inglaterra;
† 22 de junio de 1535 en Inglaterra

Era libre respecto de todos
y de todos me hice siervo, para ganar más almas.
(1 Corintios 9, 19)

  • En Nola, ciudad de Campania, el nacimiento para el cielo de san Paulino, Obispo y Confesor, el cual, de nobilísimo y opulentísimo que era, se hizo pobre y humilde por Cristo, y no quedándole más, se vendió a sí mismo por esclavo, para rescatar al hijo de una viuda que los vándalos, devastada Campania, habían llevado cautivo a África. Floreció, no sólo por su ciencia y gran santidad de vida, sino por su poder contra los demonios. Los santos Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Gregorio Papa le celebran en sus escritos con grandes encomios. Su cuerpo, trasladado primero a Benevento y de allí a Roma, fue devuelto a Nola por mandato del Papa Pío X.
  • En Londres de Inglaterra, san Juan Fischer, Obispo Rogense y Cardenal; el cual, por la fe católica y por el Primado del Romano Pontífice, de orden de Enrique VIII fue degollado.
  • En el monte Ararat, el triunfo de diez mil santos Mártires, que fueron crucificados.
  • En Verulam de Inglaterra, san Albano, Mártir, el cual, en tiempo de Diocleciano, cambiando los vestidos con un Clérigo que tenía hospedado en su casa y de quien había sido instruido en la fe Cristiana, se entregó a sí mismo en vez de él; por lo cual, después de los azotes y otros crueles tormentos, fue decapitado. Padeció juntamente con él uno de los soldados que le conducían al suplicio, y en el camino convertido a Cristo, fue al punto degollado, y así mereció ser bautizado con su propia sangre. Este noble y prolongado combate de san Albano y su Compañero por la honra de Dios fue descrito por san Beda el Venerable.
  • En Samaria de Palestina, mil cuatrocientos ochenta santos Mártires, que siendo Cosróes Rey de los Persas, fueron muertos por la fe de Cristo.
  • En el mismo día, san Nicetas, Obispo de la ciudad de Aquileia, esclarecido en doctrina y santas costumbres.
  • En Nápoles de Campania, san Juan, Obispo, a quien san Paulino, Obispo de Nola, llamó al reino celestial.
  • En el monasterio Cluniacense, en Francia, el tránsito de santa Consorcia, Virgen.
  • En Roma, san Inocencio V, Papa, de la Orden de Predicadores, Confesor, que trabajó con suavidad y prudencia para defender la libertad de la Iglesia y la concordia de los Cristianos. Su culto lo aprobó y confirmó el Sumo Pontífice León XIII.
  • Asimismo en Roma, la Traslación de san Flavio Clemente, varón consular y Mártir, que fue hermano de santa Plautila y tío materno de santa Flavia Domitila, Virgen y Mártir; al cual hizo matar, por la fe de Cristo, el Emperador Domiciano, que había ejercido con él el Consulado. Su cuerpo, hallado en la Basílica de san Clemente Papa, fue allí mismo con solemne pompa sepultado.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN JUAN FISHER,
Obispo y Mártir

Juan Fisher, nacido en 1469, cursó sus estudios en Cambridge y llegó a ser canciller de esta universidad. En 1502, fue nombrado capellán de lady Margarita Beaufort, madre del rey de Inglaterra, y en 1504 obispo de Rochester. En todos sus cargos distinguiose por su piedad y amor al estudio. Bajo Enrique VIII, se opuso a los deseos del rey que quería obtener la anulación de su matrimonio y la dignidad de jefe supremo de la Iglesia en Inglaterra. Fue encarcelado en la Torre de Londres y, después, decapitado en 1535.

miércoles, 21 de junio de 2017

Martirologio Romano 21 de junio


SAN LUIS GONZAGA,
Confesor

n. 9 de marzo de 1568 en Castiglione delle Stiviere (Lombardía), Italia;
† 21 de junio de 1591 en Roma

Patrono de la juventud católica; jóvenes y adolescentes; estudiantes jesuitas;



Os conjuro, hermanos, por la misericordia de Dios,
a que ofrezcáis vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios.
(Romanos 12, 1)



  • En Roma, san Luis Gonzaga, Clérigo de la Compañía de Jesús y Confesor, clarísimo por la renuncia que hizo del principado y por la inocencia de su vida; al cual el Sumo Pontífice Benedicto XIII puso en el catálogo de los Santos, y nombró Protector de la juventud principalmente estudiosa; y el Papa Pío XI solemnemente confirmó y de nuevo declaró celestial Patrono de toda la juventud cristiana.
  • En Roma también, santa Demetria, Virgen, que fue hija de los santos Mártires Flaviano y Dafrosa, y hermana de la santa Virgen y Mártir Bibiana, y ella también en tiempo de Juliano Apóstata fue coronada del martirio.
  • En el mismo día, san Eusebio, Obispo de Samosata, que en tiempo de Constancio, Emperador arriano, disfrazado de militar, visitaba las Iglesias de Dios para confortarlas en la fe católica; y en tiempo de Valente fue desterrado a Tracia; pero vuelta la paz a la Iglesia en tiempo de Teodosio, libre del destierro, y ocupándose de nuevo en visitar las Iglesias, una mujer arriana, arrojándole de lo alto una teja, le rompió la cabeza, y así murió Mártir.
  • En Iconio de Licaonia, san Terencio, Obispo y Mártir.
  • En Siracusa de Sicilia, el triunfo de los santos Mártires Rufino y Marcia.
  • En África, los santos Mártires Ciriaco y Apolinar.
  • En Maguncia, san Albano, Mártir, el cual, por la fe de Cristo al cabo de prolongados trabajos y rudos combates, se hizo digno de la corona de la vida.
  • En Pavía, san Urcisceno, Obispo y Confesor.
  • En Tongres, san Martín, Obispo.
  • En un arrabal de Evreux, san Leutfrido, Abad.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN LUIS GONZAGA,
Confesor

San Luis Gonzaga, desde la edad de siete años, recitaba todos los días, de rodillas, los siete salmos penitenciales y el Oficio de la Santísima Virgen; a los ocho años hizo voto de castidad perpetua; a los trece, ayunaba tres días a la semana a pan y agua, y tres veces al día desgarraba su delicado cuerpo con la disciplina. Alrededor de los dieciocho años entró en la Compañía de Jesús y murió cinco años después, víctima de una enfermedad contraída por cuidar a los atacados de peste. Tan recogido era en sus oraciones, que todas sus distracciones en seis meses no sumaban la duración de un Ave María.

martes, 20 de junio de 2017

Sedevacante: La elección del Papa




LA ELECCIÓN DEL PAPA

R. P. Francesco Ricossa


Mons. Mark Pivarunas C.M.R.I. (obispo consagrado por Mons. Carmona) envía periódicamente a sus fieles una carta titulada Pro grege (1); la del 19 de marzo de 2002 atrajo particularmente mi atención. El prelado norteamericano –que sigue la tesis de la sede vacante– responde (en la pág. 5) a dos objeciones del superior de distrito local de la Fraternidad San Pío X, el Padre Peter Scott: “No obstante, es absurdo decir, como lo hacen los sedevacantistas, que no ha habido un papa por más de 40 años, pues esto destruiría la visibilidad de la Iglesia, y la misma posibilidad de una elección canónica de un Papa futuro”.

Las objeciones no son nuevas (2); más interesante es la respuesta de Mons. Pivarunas.

En cuanto a la primera dificultad (el hecho de la prolongación de la vacancia de la Sede Apostólica), Mons. Pivarunas responde alegando el ejemplo histórico del Gran Cisma de Occidente. El Padre Edmund James O’Really S.J. (3), en su libro The Relations of the Church to Society, publicado en 1882, escribía a este propósito: “Podemos aquí detenernos para preguntar qué se puede decir de la posición de los tres demandantes, y cuáles fueron sus derechos con respecto al papado. En primer lugar, sí hubo durante todo esto, desde la muerte de Gregorio XI en 1378, un papa – con la posible excepción, por supuesto, de los intervalos entre las muertes y las elecciones para llenar las vacancias creadas. Sí hubo, digo yo, en todo momento un Papa, realmente investido con la dignidad de Vicario de Cristo y Cabeza de la Iglesia, a pesar de lasopiniones que puedan existir entre muchos en cuanto a su autenticidad; esto no es decir que un interregno que cubriera todo el período hubiera sido imposible o estado en contradicción con las promesas de Cristo, porque esto no es de manera alguna manifiesto, sino que, de hecho, no hubo tal interregno” [Para mayor claridad, citamos el texto original inglés en la parte que nos interesa: “not that an interregnum covering the whole period would have been impossible or inconsistens with the promises of Christ, for this is by no means manifest, but that, as a matter of fact, thare was not such an interregnum”, n.d.a.].

La cosa es tan evidente que no vale la pena insistir.

Por el contrario, es más difícil responder a la segunda dificultad. Veamos lo que escribe Mons. Pivarunas al respecto:

«En cuanto a la segunda “dificultad” presentada por la Fraternidad San Pío X en contra de la posición sedevacantista, de que sería imposible una futura elección papal si la Sede de Pedro estuviera vacante desde el Vaticano II, leemos en “l’Eglise du Verbe Incarné” de Mons.

Charles Journet: “Durante una vacancia de la Sede Apostólica, ni la Iglesia ni el Concilio pueden contravenir las provisiones ya establecidas para determinar el modo válido de la elección (Card. Cayetano O.P., en ‘De comparatione’, cap. XIII, no 202). Sin embargo, con permiso (por ejemplo, si el Papa no toma medidas en contra), o en caso de ambigüedad (por ejemplo, si se desconoce quiénes son los verdaderos cardenales o quién es el verdadero papa, como fue el caso en tiempos del Gran Cisma), la potestad ‘de aplicar el papado a tal o cual persona’ recae sobre la Iglesia universal, la Iglesia del Dios (ibid., no 204)”» (4).

Con esta cita, Mons. Pivarunas piensa haber respondido suficientemente al Padre Scott: en ausencia de cardenales –y únicamente en ese caso– (5) el Papa puede ser elegido, por devolución (6), por la Iglesia.

Pero en realidad la dificultad cambia solamente de objeto: ¿qué se entiende, en efecto, en ese contexto, por “Iglesia universal”?

Mons. Pivarunas no lo precisa en su carta, como tampoco Journet en el lugar citado. Pero ya que Journet hace suya la posición del Cardenal Cayetano (7), al citar su obra De comparatione auctoritatis Papæ et Concilii cum apologia eiusdem tractatus (8), podemos fácilmente establecer el significado de esta expresión consultando al mismo Cayetano.


El Cardenal Cayetano entiende designar con el término “Iglesia universal” al Concilio general

Hemos visto que, en casos extraordinarios, el Papa puede ser elegido, en ausencia de cardenales, por la “Iglesia universal”; ¿pero qué entiende entonces el Cardenal Cayetano por este término?

Basta con hojear el De comparatione para hallar la respuesta –indudable– a nuestra pregunta. Ya el título nos lo indica: De comparatione auctoritatis Papæ et Concilii, seu Ecclesiæ niversalis (no 5) (Sobre la comparación de la autoridad del Papa y del Concilio o Iglesia universal): la Iglesia universal y el Concilio son una sola cosa. Pero es en el capítulo V (no 56) que Cayetano procede a una definición explícita de los términos:

“Después de haber examinado la comparación entre el poder del Papa y el de los apóstoles en razón de su apostolado, debemos ahora comparar el poder del Papa y el poder de la Iglesia universal, es decir, del Concilio universal, ahora desde un punto de vista general, luego, como lo hemos anunciamos, en algunos casos y acontecimientos (particulares). Y como los opuestos confrontados se vuelven más claros, aportaré ante todo las razones principales en las que se halla el valor (de los argumentos) por los que se prueba [por los adversarios, n.d.t.] que el Papa está sometido al juicio de la Iglesia, es decir, del Concilio universal. Y con el fin de evitar escribir cada vez juntos Iglesia y Concilio, [aclaro que] son tomados como sinónimos, ya que la única distinción entre ellos es que uno representa y el otro es representado” (9). El contexto general de la obra, por otra parte, nos indica claramente que Cayetano entiende por “Iglesia universal” el Concilio general; en efecto, el De comparatione responde a las objeciones de los conciliaristas, según los cuales el Papa es inferior a la Iglesia, es decir, al Concilio (9). Pero hay más. Precisamente cuando habla de la elección del Papa, Cayetano utiliza indistintamente los términos “Iglesia” y “Concilio”: “in Ecclesia autem seu Concilio” (no 202).

Y hasta cuando se trata de presentar el caso concreto de la elección extraordinaria de un Papa, Cayetano no habla tanto de “Iglesia universal” sino más bien de Concilio general: “si Concilium generale cum pace Romanæ ecclesiæ eligeret in tali casu Papam, verus Papa esset ille qui electus sic esset” (no 745) (“si en ese caso el Concilio general eligiera al Papa con la paz [la aceptación pacífica] de la Iglesia Romana, quien fuera elegido de tal manera sería verdadero Papa”).

Es entonces evidente que para Mons. Journet y el Cardenal Cayetano es el Concilio general imperfecto (10) el que tiene el encargo, en ausencia de cardenales, de elegir al Sumo Pontífice.


Los obispos residenciales, en cuanto miembros de derecho de este Concilio general, podrían elegir al Papa

Habiendo establecido que los electores extraordinarios del Papa (en ausencia de cardenales) son los miembros del Concilio general, queda por ver quien puede participar, de derecho, en el Concilio general. El Código de derecho canónico –al tratar del Concilio ecuménico– enumera los miembros de derecho del Concilio con voto deliberativo en el canon 223:

§ 1. Son llamados al Concilio y tienen allí derecho de voto deliberativo:

  1. Los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, aunque no sean obispos;
  2. Los Patriarcas, Primados, Arzobispos y Obispos residenciales, aunque no estén consagrados;
  3. Los Abades y prelados nullius;
  4. El Abad Primado, los Abades Superiores de Congregaciones monásticas, los Superiores generales de congregaciones clericales exentas, pero no de otras religiones, a menos que en el decreto de convocación se disponga de otro modo;


§ 2. Los Obispos titulares llamados al Concilio tienen también voto deliberativo, a menos que no se prevea explícitamente lo contrario en la convocación.

§ 3. Los teólogos y canonistas eventualmente invitados al Concilio tienen sólo un voto consultivo.

Este canon no expresa solamente el derecho positivo, sino también la naturaleza misma de las cosas. Notemos, en efecto, que los Obispos titulares, privados de jurisdicción, pueden no ser convocados al Concilio o no tener derecho de voto. Al contrario, los Cardenales, los Obispos residenciales, los Abades o prelados nullius (11) incluso no consagrados obispos participan de derecho en el Concilio, ya que tienen jurisdicción sobre un territorio (12). Esto significa que en sí el criterio para ser miembro del Concilio es la pertenencia a la jerarquía en razón de la jurisdicción y no del orden sagrado (para esta distinción, de derecho divino, ver el can. 108§3).

Martirologio Romano 20 de junio


SAN SILVERIO,
Papa y Mártir

n. 480 en Frosinone, Italia; † Noviembre del año 537





Para acercarse a Dios es menester creer que existe
y que es remunerador de los que le buscan.
(Hebreos 11, 6)

  • En la isla Poncia, el triunfo de san Silverio, Papa y Mártir, el cual, por no querer restituir en su silla a Antimo, Obispo hereje, depuesto por su predecesor Agapito, fue a instancia de la impía Emperatriz Teodora, condenado por Belisario al destierro, donde falleció consumido de trabajos por la fe católica.
  • En Roma, el tránsito de san Novato, que fue hijo de san Pudente, Senador, y hermano de san Timoteo, Presbítero, y de las santas Vírgenes de Cristo Pudenciana y Práxedes, que fueron por los Apóstoles instruidos en la fe, y su casa, convertida en Iglesia, se llamó con el título de Pastor.
  • En Tomis del Ponto, los santos Mártires Pablo y Ciriaco.
  • En Petra de Palestina, san Macario, Obispo, que después de haber padecido muchísimo de parte de los arrianos, desterrado al África, Confesor descansó en el Señor.
  • En Sevilla de España, santa Florentina, Virgen, hermana de los santos Obispos Leandro e Isidoro.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.


SAN SILVERIO,
Papa y Mártir

San Silverio, Papa, negó a la emperatriz Teodora restablecer al hereje Antimo en la sede de Constantinopla, y fue confinado en la isla Pontia. Se refiere que desde allí escribió en estos términos al obispo Amador: “Me alimento con el pan de la tribulación y el agua de la angustia, pero jamás he renunciado, y tampoco ahora renuncio a mi cargo”. Murió hacia el año 537, a consecuencia de los malos tratos que se le infligieron.

lunes, 19 de junio de 2017

Martirologio Romano 19 de junio


SANTA JULIANA
DE FALCONIERI,
Virgen

n. 1270 en Florencia, Italia; † 1341 en Florencia, Italia

Patrona de los enfermos. Protectora contra las enfermedades del alma.



Quien come mi carne y bebe mi sangre,
en Mí mora y Yo en él.
(Juan 6, 57)

  • En Florencia, santa Juliana de Falconieri, Virgen, que fue Fundadora de las Hermanas de la Orden de Siervos de santa María Virgen, y por el Papa Clemente XII fue puesta en el número de las santas Vírgenes.
  • En Milán, los santos Mártires Gervasio y Protasio, hermanos; al primero mandó el Juez Astasio que le azotaran con cordeles emplomados hasta expirar; al otro, después de apaleado, que le cortaran la cabeza. Sus cuerpos hallolos por divina revelación san Ambrosio, bañados en sangre y tan incorruptos como si en aquel mismo día hubiesen sido martirizados. En su traslación recobró vista un ciego al contacto del féretro y muchos endemoniados se vieron libres.
  • En el monasterio de Val di Castro, en el Piceno, el tránsito de san Romualdo de Ravena, Anacoreta y Padre de los Monjes Camaldulenses, que reformó en Italia la disciplina eremítica, a la sazón relajada, y la propagó maravillosamente. Su fiesta se conmemora el día 7 de Febrero, en que sus sagradas reliquias fueron trasladadas a Fabriano.
  • En Arezo de Toscana, los santos Mártires Gaudencio, Obispo, y Culmacio, Diácono, que en tiempo de Valentiniano fueron muertos por el furor de los Gentiles.
  • El mismo día, san Bonifacio, Obispo y Mártir, discípulo de san Romualdo. Enviado por el Romano Pontífice Gregorio V a predicar el Evangelio en Rusia, pasó ileso por el fuego y bautizó al Rey con su gente; por lo cual, enfurecido el hermano del Rey, le quitó la vida, y así recibió la deseada corona del martirio.
  • En Ravena, san Ursicino, Mártir, el cual, después de muchos tormentos, perseverando constante en la confesión del Señor, por sentencia del Juez Paulino, consumó el martirio, siendo decapitado.
  • En Sozópolis de Pisidia, san Zósimo, Mártir, que en la persecución de Trajano, al cabo de acerbos suplicios, degollado por orden del Presidente Domiciano, pasó victorioso al Señor.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SANTA JULIANA
DE FALCONIERI,
Virgen

Juliana apenas si sabía balbucear cuando ya se la oía en su cuna pronunciar distintamente los santos nombres de Jesús y María. Tanta era su modestia, que nunca miró la cara de un hombre; tanto su fervor por la oración, que pasaba días enteros orando; tanta su caridad por el prójimo, que nada era capaz de detenerla cuando se presentaba la ocasión de hacer un servicio. Soportó con rostro siempre alegre una larga y dolorosa enfermedad. Una sola cosa la afligía: no poder, a causa de sus vómitos continuos, recibir el cuerpo de Nuestro Señor. En su lecho de muerte, pidió que por lo menos se le acercase al pecho la Santa Hostia. Accedió el sacerdote a su pedido; pero la Hostia desapareció y, al mismo tiempo, sonriendo, expiró Juliana. Cuando se la envolvió en el sudario, encontrose impresa en su pecho, como un sello, la sagrada Forma. Su muerte acaeció en 1341.

domingo, 18 de junio de 2017

R.P. JUAN CARLOS CERIANI: SERMÓN DOMINICA INFRAOCTAVA CORPUS CHRISTI -18-JUNIO-2017









R.P Leonardo Castellani: Parábola del Convite Regio





En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos esta parábola: “Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos. Y cuando fue la hora de la cena, envió uno de los siervos a decir a los convidados que viniesen, porque todo estaba aparejado: Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero le dijo: He comprado una granja y necesito ir a verla; te ruego que me tengas por excusado. Y dijo otro: He comprado cinco yuntas de bueyes, y quiero ir a probarlas; te ruego que me tengas por excusado. Y dijo otro: He tomado mujer, y por eso no puedo ir allá. Y volviendo el siervo, dio cuenta a su señor de todo esto. Entonces airado el padre de familias dijo a su siervo: Sal luego a las plazas, y a las calles de la ciudad y tráeme acá cuantos pobres, y lisiados, y ciegos, y cojos hallares. Y dijo el siervo: Señor, hecho está como lo mandaste y aún hay lugar. Y dijo el señor al siervo: Sal a los caminos, y a los cercados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa. Mas os digo, que ninguno de aquellos hombres que fueron llamados gustará mi cena”. 
Lucas XIV, 16.



"Domingueras Prédicas II"
R.P. Leonardo Castellani


Dominica II después de Pentecostés
Parábola del Convite Regio (1966)

La Parábola del Convite Regio. Saben ya que hay dos Parábolas con ese tema (1); saben que ambas las hizo Jesucristo y no San Lucas y San Mateo glosando por su cuenta una idea de Jesucristo (como dice absurdamente el P. Buzy), que ambas fueron recitadas a dos auditorios enteramente distintos, y en consecuencia son distintas; aunque comienzan y acaban con lo mismo. Comienzan con la invitación a un Gran Banquete ("Cena Magna"); terminan con la condena de los que no aceptaron la cena. Se trata de la relación fundamental entre Dios y el hombre. Dios hizo al hombre para el Gran Convite¡ el hombre puede rechazarlo.

Como está en Lucas nos conviene a nosotros: San Pablo la predicó a los gentiles y la puso por escrito Lucas, Evangelista de la Gentilidad. Conviene a los paganos de nuestra época y a todos nosotros; porque los que son aquí condenados (no nos hagamos ilusiones, la Parábola es suave y mansa -a la griega y no a la judaica- pero su final es el mismo que San Mateo: las tinieblas exteriores), los que son aquí condenados no son malos y asesinos, como en San Mateo, sino gente común, sin duda ricos, que dan razones valederas para excusarse del Convite; que no valen empero para el Convidador, el cual se enoja fieramente y vocifera un castigo que tampoco parece muy valedero; pero no hay que engañarnos: tanto el rechazo como el castigo son tremendos, porque el título de la Parábola, el cual está al principio, antes della, es : "El Reino de Dios". " 'Dichoso el que coma en el Reino de Dios', dijo uno"; y Cristo le respondió con esta Parábola.

Son los bienes terrenos los que hacen perder el Convite o el Reino de los Cielos a estas tres clases de hombres; ellos no son malos: no dice el Evangelista que uno robó diez bueyes, otro estafó una casa y el otro se amancebó; no son malos, pero ningún bien terreno, sea el que sea, debe anteponerse a la búsqueda del Reino (o sea la salvación del alma) e impedir nuestra respuesta afirmativa a Dios. La Parábola tan suavecita tiene mucha fuerza, más que la de Mateo; tiene mucha fuerza para los griegos y romanos convertidos y más fuerza para nosotros; porque es justamente ésa la enfermedad de nuestra época: el entontamiento y el embalamiento en pos de los bienes terrenos: la solicitud terrena. "Mirad: no andéis solícitos." (2) Los Estados y las masas detrás dellos corren hoy día solícitos y desalados en pos de la "productividad".

Todo se vuelve "productividad", incentivación, balanza comercial, devaluación, revaluación, "desaceleración de la inflación" (esta palabra la inventó el ministro Pugliese), tecnificación, y todos esos palabrones en ON, que constituyen el llamado "Progreso"; y el progreso consiste en producir más y más cosas para obtener más y más riquezas y emplearlas luego en producir más y más cosas. ¿Cosas buenas? Cosas buenas y cosas malas, que pueden usarse bien o mal; y eso es el Progreso. A mí me gustan las cocinas a gas, pero los escapes de gas y las explosiones de gas me gustan menos; y las explosiones atómicas mucho menos; pero ¿qué voy a hacerle?

El más grande progreso de la actual Técnica no es la cura del cáncer, que no lo han conseguido, sino la bomba atómica. Se calcula que actualmente los EE.UU. poseen 50.000 bombas atómicas, cosa increíble. ¿Para qué quieren 50.000 bombas atómicas, si con 10 bombas H se puede destruir todo el mundo? Es largo de explicar lo que ellos dicen, léanlo en "La Prensa"; pero el por qué des a enormidad es claro; es una especie de frenesí; y detrás dese frenesí está el miedo; y el miedo es pésimo consejero. Pero por el miedo, ¿quién te dice que no pueda venir la paz?

Sir Winston Churchill dijo una cosa cómica si no fuera trágica: dijo que el mundo había conquistado la Paz por medio del ''terror estable". Quiso decir que el miedo a la bomba atómica, cuando muchas naciones la tengan (y ya hay cuatro naciones), hará que no la empleen. Ésta es la paz que nos promete el mundo actual, la paz por el terror estable. Pero el terror no da la paz al hombre, sino que se la quita:

"Mi paz os dejo, 
mi paz os doy, 
no la doy como la da el mundo" (3),

prometió Cristo. La paz del alma, la paz interior, la paz en Dios, que es la que importa, ésa no la da sino que la quita la paz por el terror estable, que es en todo caso la paz del falso Príncipe de la Paz. Parecería se está cumpliendo lo que predijo Cristo: "Los hombres andarán entonces empavorecidos y angustiados a causa de los bramidos del mar y de sus olas" (4); o sea, a causa de las tempestades y embates del mundo: el Mar en la Escritura significa el mundo (5).

He aquí lo que regala a sus feligreses el nuevo ídolo, la Ciencia; que no es ciencia sino Técnica; no es sabiduría sino habilidad: ha llenado el mundo de inmensidad de "productos" y el mundo anda descontento porque no hay para todos; anda angustiado, porque entre esos productos están las nuevas amenazas y pestes; y anda incluso hambriento. Hace acordar al viejo mito del Rey Midas, el cual le pidió a Júpiter el poder de convertir en oro todo lo que tocase; y convirtió sin querer en estatuas de oro a su mujer y sus hijos, a todos sus muebles y al fin a su comida; de modo que se moría de miseria en medio de un bosque de objetos de oro; porque tenía que comer el pan con tenazas -de oro. Así nuestra época parece el nuevo Rey Midas; porque despreció a Dios por los bienes terrenos; porque había mercado una casa, comprado cinco yuntas y se había casado. ¿Casado con quién? Ahí está la cosa. Casado con el Diablo.

Osvaldo Spengler fue un filósofo alemán reciente (6), muy pesimista y un poco pedante, que escribió "La Decadencia de Occidente", un mamotreto enorme, y "El Hombre y la Técnica", un librito pequeño, enjuiciando a nuestra civilización; pues las civilizaciones según él tienen un ciclo: nacen, crecen, culminan y mueren, como los hombres; cosa que había descubierto el napolitano Giambattista Vico (7), que sin embargo es más moderado que su continuador, pues afirma al final de la "Scienza Nuova", genial librito, que las naciones cristianas decaen pero pueden resucitar (8); cosa que no admiten ni Spengler ni su discípulo Toynbee. Lo original de Spengler es que da los síntomas de una civilización que se hunde; porque el título alemán de su librote no es "Decadencia" sino "Hundimiento": "Untergang". Los síntomas son:

Primero, el abandono de los campos por la ciudad.
Segundo, el crecimiento de ciudades enormes, como Babilonia y Roma, Nueva York y Buenos Aires.
Tercero, la frivolización de la cultura, aplicada a producir diversiones (9).
Cuarto, la demagogia, la cual arbolando el principio engañoso de que "todos los hombres son iguales" destruye los estamentos, los "estados" naturales y la estabilidad política.

Destas cuatro cosas se siguen desastres.

Antes el hombre tenía un "estado"; es decir, una posición estable dentro de la sociedad: el hijo seguía por lo general el oficio del padre; y si era inteligente y mejoraba su oficio, subía su familia con él (no él solito) un escalón en la escala social: el campesino se volvía artesano; el artesano, burgués; el burgués, noble. En la "Ley de las Partidas" Alfonso el Sabio manda que si un Doctor (es decir profesor de Universidad) enseñara tres años con loa, fuera nombrado Conde, ingresara en la nobleza de sangre, no él solo sino su familia: para siempre. Esto sí que era fomentar la cultura -y la sabiduría. La sociedad estaba estabilizada y equilibrada -más o menos: en lo posible.

Hoy día el hombre capaz, y sobre todo el astuto, se sale como un cohete de su familia y comienza a trepar -solo; a trepar con uñas y dientes, y como son muchos a trepar, a lo mejor le pega un empellón al que está al lado y lo tira abajo al abismo. De modo que pereció el equilibrio social y la sociedad se volvió una olla de garbanzos; en donde se van arriba por lo general Jos garbanzos con gorgojo. "Bellum omnium contra omnes" -guerra de todos contra todos. Recuerdo la oración que hacía al despertarse Don Angelo Cisera ... (10).

En cuanto a la Técnica, Spengler la condena rudamente. Yo lamento que un Papa ya difunto (11) haya dicho a una audiencia de técnicos que la técnica era de Dios. Mientras Spengler dice que es del Diablo. "Ni huno ni hotro, eh' amigo". La Técnica es del hombre, y él la puede usar para bien o para mal, pues no es más que un instrumento, un medio, una habilidad: no es fin en sí misma, no es el último fin del hombre ni de lejos; como incluso el saber leer y escribir no es un fin en sí (yo no se lo prohibo a ninguno, ¡si yo vivo de escribir libros!), es una técnica, un instrumento que se puede usar bien o mal.

La Técnica puede darme comodidad y vagar para contemplar a Dios; pero si me aparta de contemplar a Dios, yo la maldigo. Dicen que para el año 1970 habrá en EE.UU. 100 millones de automóviles; cuando haya en EE.UU. 100 millones de autos, no podrán caminar. Spengler dice simplemente: "La Técnica nos ha traicionado, nos ha esclavizado -tiende a volvernos ciegos."

Las naciones colonialistas del siglo pasado llevaron a los negros de África la Técnica; no llevaron a Cristo, llevaron la Cocacola, la aspirina y el cine; y lo que es peor, las armas modernas y los diarios; y ya vemos lo que es aquello ahora: una merienda de negros.

No hablo para terrorizar, aunque podría hacerlo: soy menos pesimista que Spengler y mañana o pasado me voy a comprar un calefón. En medio del rugido del mar y sus olas, en medio de la paz por el terror estable, el cristiano puede conseguir la paz interior "que nadie os podrá quitar" (12). La paz interior consiste en estar bien con Dios, estar perdonados los pecados y deseosos de hacer obras buenas; dispuestos por lo menos.

Días pasados una señora anciana me decía: "¿Qué me importa a mí la bomba atómica? Si tiran una sobre Buenos Aires, como soñé anoche, me moriré sin sentir nada; mejor que en un sanatorio". En efecto, la bomba atómica al que lo agarra lo hace cenizas en un mu. "Honrad a las ancianas", dice San Pablo (13), porque en ellas, si han sido buenas muchachitas, hay sabiduría; y les encomienda tengan cortito a las muchachas, que no anden traveseando.

Tendría que hablar sobre la "campaña contra el analfabetismo". Pero esto ya ha sido muy largo. Que Dios nos dé la paz interior, "que echa fuera el terror", dice San Juan (14), en medio de la paz por el terror estable.



Notas

1. La otra se encuentra en Mateo 22, 1-10.
2. Mateo 6, 31.
3. Juan 14, 27.
4. Lucas 2t 25.
5. "Fundado en los dos princ1p10s contra naturam de la fecundidad del dinero (la usura) y de la finalidad de lo útil (la acción prima sobre la contemplación; la voluntad, sobre el intelecto), y multiplicando sin término posible las necesidades y la servidumbre, destruyendo el ocio del alma ... e imponiendo al hombre el jadear de la máquina y el movimiento acelerado de la materia, el sistema que no busca nada más que la tierra imprime a la actividad humana un modo propiamente inhumano y una dirección diabólica, pues el fin último de todo este delirio es impedir al hombre acordarse de Dios:

dum nil perenne cogitat,
seseque culpis illigat:
mientras no piensa en nada eterno,
y se ata con más culpas."
(Jacques Maritain, "Arte y Escolástica", Capít. V -El Arte y la Belleza).

6. 1880-1936.
7. 1668-1744.
8. "La intuición fundamental de Vico (opuesta al mito del "progreso indefinido") de que las naciones decaen; de que en su decaer se cumplen ciertas etapas las mismas siempre; y de que "lo religioso" es el lazo unifican te de los regímenes estables y aun la posibilidad de la resurrección -esa intuición es exacta y quizá genial, a juzgar por su fecundidad y por la cantidad de pensadores (De Maistre, Herder, Spengler, Toynbee, Pieper, De Corte) que la han adoptado, diversificándola, eso sí, en varias direcciones. Mas la predominancia de 'lo intelectual' y lo 'profético' (que es su cumbre) en la evolución ascendente de las colectividades, que impregna la obra de Vico, está presente en el papel capital que asigna a los 'creadores'; incidiendo en el tradicional dicho del Rey (Alfonso el) Sabio cuando afirmó en las Partidas que 'los sabios son aquello por lo cual se conservan, se sustentan y acrecen las naciones ... '. Resta determinar qué se entiende por 'creador' y por 'sabio', pues la falsificación es aquí posible; y en nuestra época, de regla" (Castellani, "La primera medicina - es saber la enfermedad", en "Dinámica Social" Ng 68, mayo de 1956, p. 9).

"El intelecto que debe regir la sociedad no es el intelecto de los actuales 'intelectuales', sino el Saber, la Sapiencia, la Sabiduría, que abarca desde el sentido común, pasando por la cordura, hasta la intuición creadora" (Castellani, "La Inteligencia y el Gobierno", en "Seis Ensayos y Tres Cartas", Bs. As., DICTIO, 1978, p. 30).

9. "La cultura no es un lujo ni un divertimiento; ella es necesaria, es el tajamar contra la barbarie, siempre latente en el hombre. La Religión necesita de la cultura verdadera; la Religión Católica es una 'Religión Cultural', no primitiva; por eso ella conservó la cultura antigua durante el Bajo Imperio y los Siglos de Hierro amenazada. Hombres religiosos se hacían monjes para copiar manuscritos, no sólo de Cicerón y Virgilio, pero ¡de Petronio!"

"San Benito, padre de los monjes de Occidente, inventó una Orden y una Regla admirables: vio que era necesario algunos hombres se dedicasen al estudio, y otros trabajasen manualmente para mantenerlos; y otros a la tarea intermedia de copiar y conservar el depósito de la antigua cultura, amenazado por los bárbaros del Norte; cubriendo así los tres puntos vitales de la civilización europea (Ver H. Belloc, 'Esto Perpetúa')¡ y al mismo tiempo cantasen todos juntos el oficio divino, y enseñasen la agricultura a los belicosos bárbaros -y toda cultura, junto con los Cuatro Evangelios[ ... ]"

"Los profetas son, en última instancia, los que mantienen (o mantenían) sana la cultura; pues toda gran arte y gran filosofía tiene una raíz religiosa. Suprimen a los profetas, se pudre la cultura. Hay que ver la estofa de los profetas que ahora nos imparten cultura a mares desde los diarios, las revistas, la radio, la televisión, las novelas, las poesías -y las cátedras. Hay que verlos, pero un rato no más, para conocerlos. Nadie puede abrevarse allí asiduamente, y sobrevivir. Toda la 'cultura' argentina está falsificada e intoxicada. Los veramente cultos están relegados; y aun hostigados, si tienen dones proféticos" (Castellani, "El Apokalypsis de San Juan", Cuaderno III, Visión Quintodécima - Las Siete Redomas).

10. Ver Domingo Sexto después de Epifanía, al final.
11. Pío XII.
12. Juan 16, 22.
13. I Timoteo 5, 3.
14. I Juan 4, 18.



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