domingo, 13 de diciembre de 2015

R.P. Leonardo Castellani: El Testimonio de Juan a los Enviados de la Sinagoga




En aquel tiempo: Los judíos enviaron a Juan, desde Jerusalén, sacerdotes y levitas para preguntarle: “¿Quién eres tú?”. Él confesó y no negó; y confesó: “Yo no soy el Cristo”. Le preguntaron: “¿Entonces qué?¿Eres tú Elías?” Dijo: “No lo soy”. “¿Eres el Profeta?” Respondió: “No”. Le dijeron entonces: “¿Quién eres tú? para que demos una respuesta a los que nos han enviado. ¿Qué dices de ti mismo?” Él dijo: “Yo soy la voz de uno que dama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”. Había también enviados de entre los fariseos. Ellos le preguntaron: “¿Por qué, pues, bautizas, si no eres ni el Cristo, ni Elías, ni el Profeta?” Juan les respondió: “Yo, por mi parte, bautizo con agua; pero en medio de vosotros está uno que vosotros no conocéis, que viene después de mí, y al cual yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia”. Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba. 
Juan I, 19-28


Domingueras Prédicas II
R.P. Leonardo Castellani


Domínica tercera de Adviento (1967)

El Evangelio de hoy nos recuerda el testimonio del Bautista a los enviados oficiales de la Sinagoga, y es notabilísimo, como ya otras veces explicamos. Las tres domínicas de Adviento después de la primera relatan tres testimonios que de Cristo dio Juan en mal orden: primero, a los últimos johannidas; segundo, a los de la Curia, por así decirlo; tercero, a todo el pueblo, el cual tercero debía ser el primero. Poco importa el orden. 

El Domingo pasado fui auditor y no autor del sermón (1); y el predicador explicó una sola frase del primer testimonio, a saber: "Los pobres son evangelizados"(2), que pronunció el Profeta Isaías (3) y repitió Cristo a los johannidas. Ésa misma voy a explicar hoy, porque estuve haciendo un sermón en contrapunto al mismo tiempo que el Salesiano hacía el suyo; y me parece útil echarlo hoy. 

Primeramente hay que notar que la traducción que nos dan desa frase de Isaías, a saber: "a los pobres llegan buenas noticias", es inexacta. Es lamentable, pero es así: la palabra: "son evangelizados" ("evangelizantur". "eu-anguelízontai") significa simplemente el Mesías, la llegada del Mesías, y no cualquier buena noticia; de modo que la palabra "eu-anguélion", en griego "buena nueva", hace siglos ya significa para nosotros esa buena nueva, el mensaje de Cristo; y la palabra Evangelio es ya perfectamente castellana, y no hay que expurgarla de los Libros Santos traducidos o no, corno si fuera una mala palabra; eso, qué quieren que les diga, es manosear y aun profanar los textos sacros.

El predicador hizo después una larga disquisición acerca de lo que significa "pobres" en la Biblia, conforme se expresó. "Pobres" en la Biblia significa "pobres", lo mismo que en cualquier otra parte y en cualquier lengua: "ptoojoí", "pauperes", "pobres". Dejo aparte la disquisición, no es de buen gusto dar cantaleta a un cofrade. "Pobres" significa los carentes de bienes deste mundo, sobre todo, dinero; "pobres en su ánimo" o "pobres de corazón", dice San Mateo (4) para indicar que se puede tener bienes de fortuna y ser corno pobre en el corazón por tenerlo independiente desos bienes; y al revés, se puede no tener bienes y ser no obstante como rico en el corazón, por el hecho de codiciarlos o envidiarlos. Pero otro Evangelista, Lucas, deja caer esa aposición o epíteto de Mateo y dice simplemente: "Bienaventurados los pobres " (5) y "¡Ay de vosotros los ricos!". (6)

Esa fue la Buena Nueva, o sea lo contrario de lo que dice el mundo. El mundo dice: "Desdichados los pobres, desgraciados, miserables, infelices"; los desprecia, e incluso a veces tiende a incriminados: nuestro gran Sarmiento, por ejemplo, no quería se hiciesen hospitales, asilos, ni orfelinatos por que los que son pobres tienen la culpa de serlo: que trabajen. O bien, que mendiguen, la mendicidad sí le parecía bien al sanjuanino, porque es como un escarmiento público para los haraganes. (7)

El Historiador santafesino Luis Busaniche, autor de una "Historia Argentina" la mejor que hay -para mi gusto santafesino- afirma que esa frase "Civilización y Barbarie" significaba simplemente "Pobreza y Riqueza" para Sarmiento y su pandilla: bárbaros eran los pobladores de la tierra, agricultores o pastores; civilizados eran los habitantes de Buenos Aires, no todos, sino los que podían hacerse traer levitas y gacetas de París (8). Finalmente leí ayer en el gran escritor italiano Leopardi que en el Napoletano, donde él nació (en Recanati), a los que no tienen dinero los tienen por delincuentes -y lo son a veces; y a los que tienen mucho dinero también; y también lo son, dice fieramente Leopardi.

Estos ejemplos para recordar lo que piensa de la pobreza el hombre natural; piensa que es un mal, y si vamos a ver, piensa bien. Cristo no dijo: "la pobreza no es un mal", sino dijo: "beatos los pobres"; porque de un mal natural surge para ellos un bien sobrenatural: estáJY~ás cerca de Dios. No dijo tampoco: "ya están en el Reino de los Cielos", sino: "de ellos es el Reino, la Malkhuta", que tampoco es lo mismo. El Reino de los Cielos es dellos SI QUIEREN; es como una casa con la puerta abierta; mientras para los ricos es como una puerta cerrada, que pueden abrir, pero con un esfuerzo: esfuerzo que Cristo significó con una enorme hipérbole: "como un camello por el ojo de una aguja"(9) -o de La Aguja. La Aguja era una puerta de Jerusalén tan estrecha y baja que para pasar un camello había que descargarlo y hacerlo agachar la cabeza.

Así que Cristo no dijo la pobreza es un bien, sino que la pobreza, en la presente condición del hombre y después de la Revelación de Cristo, PRODUCE un bien: el pobre es salado con la sal del trabajo, que evita la corrupción, hace imposible muchos vicios; el trabajo, compañero inseparable de la pobreza. También la muerte es un mal, pero después de la muerte de Cristo, para los fieles es la puerta de la Vida. Y lo mismo digamos de la enfermedad, de los disgustos, de la humillación: son males naturalmente hablando. Cristo no vino a destruir la Naturaleza, que es obra de su Padre Celeste; sino a edificar sobre ella. Tampoco vino a suprimir todos los efectos del Pecado y convertir al mundo en un Paraíso: una vez que Dios hizo tal cosa, le salió maP 0 • Cristo vino a crear otro Mundo, un Paraíso a corto o largo plazo, que por ahora existe en esperanza.

Entretanto tenemos en este siglo otra vez la vieja oposición pagana entre pobres y ricos. En el Paganismo los ricos dominaban con gran fuerza: la esclavitud, la plebe romana, la explotación de las provincias, las monstruosas fortunas en la Capital del Mundo. En los siglos cristianos la oposición ricos-pobres no fue eliminada (no puede ser eliminada), pero fue equilibrada: había una palanca que continuamente hacía fuerza para igualar los extremos, que era la Religión: "la eminente dignidad de los pobres en la Iglesia", anunció Bossuet en el siglo XVII, cuando esa dignidad estaba por ser destruída. No lo tengo por exacto, creo la frase exacta sería: "el precario equilibrio de los pobres en el mundo, la Religión mediante." Detrás de Bossuet vinieron los más grandes destructores de la Religión que en el mundo han sido.

¿Y ahora? Ahora la lucha de ricos y pobres se ha (con perdón dela palabra) insti-tucio-nali-zado. (¿Quién se anima a pronunciar de un tirón esa palabrona de moda? Un criollo diría simplemente "instituñado"; y un clásico diría "corporeizado"). Existe hoy el Imperio de los Pobres, Rusia-China y el Imperio de los Ricos, EE.UU., y una cantidad de satélites de ambos Imperios; y los últimos nosotros, las Naciones SUB-DES. Los dos Imperios se muestran los dientes y se arman monstruosamente y hacen toda clase de farsas, como la ONU, la UNESCO, la FAO y la OEA. Los dos defienden a los pobres, pero a los pobres les va mal como nunca: en Rusia están en Siberia y en toda Rusia en cierto modo. En EE.UU. están enormes manchas de miseria desparramadas por todo el país, los negros, los desocupados, los obreros vencidos en la lucha por la vida. En las dos partes reina la Plutocracia, es decir, el Reino del Dinero. Por ningún lado se ve el Reino de Cristo, anunciado por San Juan y prometido por Cristo a los pobres: "El gran escándalo de nuestro siglo es la apostasía de los pobres", dijo Pío X.

¿Es éste el peor siglo que ha existido? Muchos dicen que es el mejor siglo que ha existido. Pamplinas. Lo importante es que en este siglo debemos hacer nuestra salvación, y que en todos los siglos Dios y el Diablo han trabajado. Y si conseguimos la salvación, como espero, todas estas cosas enormes se vuelven pamplinas y "pasa la figura de este mundo" (dice San Pablo 11 ) como si fuese un sueño; y riqueza o pobreza, salud o enfermedad, vida larga o corta se vuelven cosas indiferentes.



Notas

1. En el cuaderno del que fue tomada la homilía, inmediatamente antes del comienzo de ésta, Castellani escribió: "Fallé por importuna enfermedad el Ultimo Domingo después de Pentecostés y el Primero y Segundo de Adviento".
2. Mateo 11, 5.
3. 29, 19.
4. 5, 3.
5. 6, 20.
6. 6, 24.
7. "Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran; porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos? Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer" (13-IX-1859).
8. "Tengo odio por la barbarie popular ... Las chusmas y el pueblo gaucho nos es hostil... Mientras haya chiripá no habrá ciudadanos. ¿Son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripá y el rancho son de origen salvaje y crean una división entre la sociedad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden ... Usted tendrá la gloria de restablecer en toda la República el predominio de la clase culta anulando el levantamiento de las masas" (En Buenos Aires, 1853; carta a Mitre 24-IX-1861; en EE.UU., 1865). "Se nos habla de gauchos ... La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda .esa chusma de haraganes. NO TRATE DE ECONOMIZAR SANGRE DE GAUCHOS. ESTE ES UN ABONO QUE ES PRECISO HACER ÚTIL AL PAÍS. LA SANGRE DE ESTA CHUSMA CRIOLLA, INCIVIL, BÁRBARA Y RUDA ES LO ÚNICO QUE TIENEN DE SERES HUMANOS" (Carta a Mitre, 20-IX-1861, y "El Nacional", 3-II-1857). 
El jesuita Ignacio Pérez del Viso ("Católicos y Masones", en "La Nación", 26-VIII-98, p. 18.) recuerda que Sarmiento fue masón como argumento en favor de su tesis: que los "Hijos de la Viuda" tienen el compromiso de una ética universal... 
En carta a Gálvez del 21-IX-61, Castellani escribe: "Siento ¡ay de mí! una antipatía invencible a Sarmiento. Dos o tres veces he querido superarla, leyendo las mejores obras de mi 'cofrade' (periodista) con resultado nulo. Hay que envolver a Sarmiento, para no degradarnos como pueblo, en un piadoso silencio; lo que no se ha hecho este año: los 'sarmientescos' que soportamos lo han imitado a chorros- no sus buenas cualidades. El macaneo fetichista hoza en su cadáver. Yo por mí pienso envolverlo en un piadoso silencio -el libro de Ud. ya lo ha dicho todo- después de poner en su tumba este epitafio: FUE NEFASTO A LA ARGENTINA Y A SI MISMO." 
"Sarmiento fue evidentemente un 'excitoide'. Es el padre y príncipe del macaneo argentino. Fue siempre inconsistente en todo. Su mente no tiene ni eje ni centro, ano ser su YO; y voltea incesantemente alrededor de todo lo que ve -'mas quien de sus principios no sabe las cosas y dellos las deduce- dice Aristóteles -no es sabedor, pues no sabe las causas dellas.' Creo que todas las cualidades positvas de Sarmiento se resumen en el "vigor físico y psíquico" (digamos el brío vital), que él heredó de sus padres; y no usó bien. Hizo muchas cosas ciertamente; pero yo no comulgo con el principio: 'Las cosas hacerlas, aunque sea mal' -que conduce a hacer el mal, a hacer daño, aun no queriendo. Mas hacer por hacer, por desahogar actividad o no poder contenerse, eso es salvajismo; o mejor 'excitoidismo'. Es un tipo de hombre que se dio mucho en Sudamérica, por desgracia. Es gente que no sirve más que para agitar (animar, si Ud. quiere) y 'reformar', que en ocasiones equivale a 'destruir'." 
"El Señor le haya perdonado al viejo 'titán', 'cíclope' y 'gigante', como lo ha llamado la revista Esquiú. Entre los griegos, que inventaron esas palabras, ellas eran sinónimos de 'barbarie'." 
"-Pero el Facundo es un gran libro-... Es un extraordinario panfleto: cuando se escribió existían en Francia seis panfletos políticos mejores y tres o cuatro en España; y ningún crítico serio tiene hoy por GRAN escritor a Rivarol, Paul Louis Courier, ni a Voltaire -por sus panfletos. El Facundo tiene 'páginas de antología', de acuerdo, Quiroga y el Tigre, El Rastreador, El Baquiano (también las tiene ese bodrio que es La Gloria de Don ... Enrique) pero el vaho de apasionamiento, falsía y calumnia que las envuelve las ahoga. Y tiene otras páginas de macaneo abstracto que son francamente insoportables. ¿Cuántos habrá que, como yo, hayan leído ENTERO el desvencijado panfleto? Ud. sabe que no es posible escribir una obra maestra sobre una urdimbre de mentiras: mentida obra maestra" (Abreviado)
9. Mateo 19, 24.
10. Quiere decir que el pecado arruina parcialmente la obra de Dios.
11. I Corintios 7, 31.






Sea todo a la mayor gloria de Dios.


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